26.11.06

60-La libertad como responsabilidad.


Ya que hemos hablado de los traidores del Hinayana, hablemos ahora del resto de los traidores, los mahayanas. Tales sujetos y especimenes son más condenables. Ser un mahayana pasivo es más incoherente y traidor que siendo hinayana. Incluso un cristiano que traiciona a Jesucristo es menos incoherente que el caso expuesto. Peor que la traición a Cristo, es la traición al buda. Ya que el buda no nos exige ni prohíbe nada, ni siquiera insiste en que lo sigan a el. Es la ley kármica la que da esa libertad absoluta, la misma que para algunos puede resultar desamparante. Pero es este punto donde fallan los practicantes mahayanas desde la base, olvidan el sentido de la libertad que brinda la practica. La libertad sobre las acciones de cada uno, implica responsabilidad. Uno se hace responsable de su vida y por ello es libre. Es la simultaneidad de la libertad y la responsabilidad. Los factores externos, los de la vida cotidiana, las dificultades Todo lo que ocurra desde afuera es parte del mundo fenoménico, por lo cual carece de importancia ante la propia iluminación. Es quizás por esto que el budismo carece de un concepto de Dios todopoderoso que coarte las libertades. Seria también como otra cuestión del mundo fenoménico. Algunos aseguran que la ley es el equivalente a ese Dios que en la practica budista brilla por su ausencia. “Algunos teólogos cristianos modernos consideran a Dios no un ser antropomórfico, sino una “ley” inmaterial y universal, que influye en sobre los fenómenos de todo el cosmos”; dice así el libro “Fundamentos del budismo.”
Fuera esto o no posible, carece de importancia y sentido, confrontado con la verdadera esencia de la práctica, ser feliz. Tanto fue la intención de Shakyamuni y la de Nichiren, que los seres humanos fueran felices, por lo tanto libres. La felicidad verdadera solo es posible en libertad. Tanto en los sutras como en los goshos se expresa. La felicidad sin libertad solo es ilusión. No hay crecimiento, ni autosuperación, sin ser libre. Y lo mas importante, lo cual también implica una responsabilidad, esto fue expuesto para la felicidad de toda la humanidad. Y en esto debemos marcar la traición de los pasivos mahayanas, creando sectas minúsculas que rara vez salían del monasterio principal. De no ser por personas tan activas como Tsunetsaburo Makiguchi primero y Josei Toda después, la escuela Fuji hubiera seguido recluida en el monte por otros 700 años o más, de aquí a la eternidad. Estarían esperando el fin de la era de Mappo? Contando la premisa que tenía Nichiren de exponer la ley para la felicidad de toda la humanidad, y remarquemos el concepto “toda la humanidad”; si no fuera por la Soka Gakkai, el budismo hubiera sido otra corriente de pensamiento oriental elitista más o una extravagante cosmovisión del mundo. La Nichiren Shoshu le debe a la SGI estar en el mundo entero propagada, ahora que la defenestran. Y fueron ellos los que excomulgan a los laicos? Con que autoridad? Lacras traidoras!!!
El antibuda.

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