26.2.05

30-Mas budismo, menos dogmatismo.


En la edición n° 1054 del “Argentina Seikyo”, el diario de la SGIAR; apareció este titulo: “Filosofando sobre la filosofía”. El susodicho titulo presenta una nota a Lou Marinoff. La cual dice así: “reconocido filosofo y autor del best seller “Mas Platón y menos Prozac”, señala que una mirada más profunda y clara sobre propósito de nuestra existencia puede permitirnos mayor bienestar y felicidad, sin tener que recurrir compulsivamente a los psicofármacos cuando nos sentimos débiles o preocupados.” Prozac es el medicamento mas usado para esto que se explica en la presentación, de ahí que lo use para el titulo del libro.
Este autor, dijo en esa misma nota algo que tiene estrecha relación con algo que ya ha sido expresado en este manifiesto, la vieja discusión de sí el budismo es una religión o una filosofía de vida. Aunque esto ya ha sido tratado y zanjado seriamente en capítulos anteriores, creemos importante mostrar la opinión de este importante autor. El comentario dice así: “El budismo es una forma de vida. No estoy convencido de que el budismo sea una religión en el sentido tradicional de otras religiones. Me parece que lo que distingue al budismo de todas las otras principales creencias religiosas del mundo es su compatibilidad con todas ellas, en tanto las demás no son compatibles entre sí.”
Lou Marinoff deja en claro que todavía no esta todo dicho sobre este tema. Y sin dudar, los dogmatismos no son buenos en ningún tipo de religión, creencia, filosofía o cualquier otro elemento que contenga a varios seres humanos.

29-Pertenecemos o le pertenecemos?

Es la pregunta clave a raíz de ver los apartados anteriores. ¿Pertenecemos a la SGI? ¿O le pertenecemos a la misma? ¿Somos parte de ella o formamos parte de la maquina como un mero engranaje? La institucionalización, los fariseos modernos, los fanáticos necios; son todos factores de esta organización. Hay gente que no parece pertenecer a la SGI, sino que “le” pertenece. Es algún fenómeno de socialización, del que podría hablar alguno de esos sociólogos funcionalistas? Esto que parece propio de una historia de terror psicológico o de una de ciencia ficción sociológica, es aterradoramente real. No solo nos referimos a los que están “institucionalizados”, también están los que consideran que otros deben actuar de tal o cual forma (nunca ellos mismos, esto es bien de José budista.) en bien de la organización. Los comentarios como: “vos sos un miembro de Gakkai (sos la cara de Gakkai), por lo tanto, tu actitud define lo que es Gakkai. El justificacionismo chantajista y coaccionador en sus máximas expresiones. Pues bien, he aquí el error. Una organización no se define por conocer a un solo miembro, sino por el conjunto de todos estos en su accionar ante la sociedad. Quien juzgue a cualquier organización por un solo miembro, estará cayendo en un prejuicio y seria responsabilidad del que juzga. Esto demuestra lo idiota de este comentario responsabilizador en vano que expresa un pensamiento inferior y chato para esta organización. Pero incluso, hay muchos responsables que hacen que otros miembros se sientan atados por ser miembros de la SGI, por la “supuesta” promesa, compromiso o juramento que se hace al recibir Gohonzon. Si hubiera querido que me chantajearan con mis propias acciones, que me coartaran la libertad; me hubiera hecho cura. Estos fanáticos, que viven sus vidas patéticas a través de la organización, no osan permitir que otros sean libres. Un fanático sea de la creencia que sea, jamás entenderá lo que es ser libre. Libre de ataduras, libre de pesos inútiles, de bagajes autocargados. Esta inmunda actitud esta tan arraigada en la SGI, que ya es muy difícil arrancarlo de raíz. Es lo que más criticaron y critican por los detractores de la Soka Gakkai. Esta actitud de algunos “pesados como el plomo” de algunos “boludistas” (en vez de budistas), hace que la imagen de la SGI sea la de unos fanáticos represores y molestos tipos raros. Estos “boludistas” son los más traidores que pueden existir dentro del budismo, ya que con su accionar alejan a la gente y dan una imagen fea y distorsionada. Los peores traidores al budismo, que merecen el peor castigo. Parte de estos imbeciles bien pertenece a las filas de la peste de la SGI, nos estamos refiriendo a los “José budista”, a quienes también podríamos llamar “boludistas”. Ojala que el infierno de buena cuenta de ellos, por el bien de la SGI y más todavía, por el bien de toda la humanidad en su conjunto.

25.2.05

28-La institucionalizacion.


Este apartado podría ser una continuación de “El lenguaje sectario”, pero el lector avezado notara la diferencia. La institucionalización es la forma en que los individuos son absorbidos mentalmente por la institución a la que pertenecen o en la que están. La policía y las fuerzas armadas son un claro ejemplo de la institución a la que un hombre pertenece y es asimilado. Y las empresas laborales o la prisión ejercen la asimilación por contención de los integrantes. La Soka Gakkai no solo no es la excepción, sino que hace gala y da cátedra de esta modalidad. Esto no es adrede, como los otros ejemplos citados, pero la institucionalización se da y en forma natural en cualquier lugar. Sea por coacción, que es más rápido; o por efecto del transcurso del tiempo, que aunque más lento parece más efectivo y sutil. Por esta modalidad, autogenerada por los miembros, nacen las falencias del lenguaje sectario y el “tenés que...” Pero sin duda lo peor es que hace de caldo de cultivo para los “José budista”, el mas grave problema que trae esta modalidad. La institucionalización se da cuando el miembro de la SGI, deja de actuar en su vida cotidiana como cualquier otro ser humano común, para ser un budista como dice estrictamente el termino. Toma el lenguaje de la institución, no solo la ideología, formando no solo un lenguaje sectario. Sino que muestra que han dejado de ser individuos, para pasar a ser exclusivamente miembros de Gakkai. Como si todos se pusieran el mismo cassette, repiten las mismas pavadas incongruentes, tal como si fueran miembros de un partido de izquierda, de esos que siempre dicen lo mismo sin variar por la época o los cambios sociales. Estáticos en el fluctuante presente, así de incongruente. Pasan a ser masa, no gente. Se convierten sin quererlo en meros engranajes de una maquina demente y sin control.

27-El buda es Satán y el budismo es el satanismo?


No es función de este manifiesto hablar mal de la Nichiren Shoshu específicamente, criticar lo que esta mal en la SGI y nada más. Sino que lo más importante es denunciar la ignorancia. Defenestrar el fanatismo, acusar a los herejes; pertenezcan a sectas heréticas Nichiren o ni tan siquiera sean budistas. Entre la masa ignorante, siempre ha sido una constante tildar de maligno a lo diferente. Por esto la iglesia católica usó la palabra “adversario” en árabe para definir al diablo. Del “Shaitan”(adversario) del árabe, surgió Satán. Esa palabra que significaría el oponente (supuestamente a Dios), lo usaron para maldecir a este termino, de un idioma que consideraban sucio. No es extraño que esta transformación lingüística haya ocurrido por la época medieval, entre tantas cruzadas y enfrentamientos en el mundo árabe. Viendo como comenzó el siglo veintiuno, tomando en cuenta que ahora los medios estadounidenses intentan vendernos árabes malignos por televisión; descubrimos que tan poco ha avanzado la humanidad.
La idea del Satan/Lucifer se transformo con el tiempo en el enfrentamiento de ciencia y religión. (Encarnada en la iglesia católica, por supuesto.) No es extraño que los primeros científicos como Galileo y Francis Bacon hayan tenido problemas con la institución o hayan sido acusados de herejía. Por poco mas y no los quemaban a algunos, satanizando el conocimiento científico.
El iluminismo, los iluministas, el ascenso del racionalismo, todo fue satanizado. Satán es el portador de la luz; Lucifer, el lucero de la mañana, la primera estrella. El iluminismo, el mal entre nosotros. Por eso “no hay que conocer sobre el bien y el mal”, “no hay que investigar como funcionar el mundo”. Seamos ignorantes, como querían que fueran Adán y Eva. Viva por siempre el pecado original!!! En realidad, era solo una cuestión de poder. La perdida del poder de convencimiento que fue perdiendo la iglesia específicamente, ante el avance de la ciencia. Y eso, que no estamos entrando en la historia de la sociedad secreta de los “Iluminatti”, los cuales si han sido considerados satanistas de la primera hora, ya que son los más radicales del pensamiento iluminista y que con ello formaron una secta inmunda de leyenda.
Eso planteaban en la edad media y un par de siglos después. En los tiempos actuales, donde el budismo es la religión “de la iluminación”, ya que en si, “buda” significa el iluminado; ahora esta es la religión que la infame masa ignorante intenta satanizar. Satanizar al budismo, caraduras, por que quieren hacer caso? Por que se lo quieren hacer a una religión donde son buenos hasta el punto de ser naif? Y son tan naif que ni se defienden de los ataques del cristiano recalcitrante que encuentran estos “budistas satánicos”. La imberbe masa ignorante no tolera lo que es diferente, el que no piensa como ellos. Por eso, cuando un budista se cruza con un evangelista, testigo de Jehová o algún otro intolerante; es mirado y juzgado como si fuera el hijo de Satán en persona. El iluminismo era un movimiento científico y filosófico, racionalista. El budismo es una filosofía y una creencia, orientado a tener una aplicación y finalidad practicas. Aunque estas asociado con las ideas racionalistas científicas, como veremos mas adelante, el budismo es una creencia aparte de la ciencia. La ciencia se ha acercado a lo que dice el budismo y no al revés. Budistas del mundo, no dejen que los satanizen!!!

26-El José budista.


Este personaje dentro de la SGI ya ha sido mencionado anteriormente, sin ir mas lejos, en el apartado directamente anterior. Se podría poner en paralelo con los fariseos como ya dijimos. Los “José Budistas” son aquellos creyentes que se consideran los mejores los más fieles, pero solo son los más cobardes y los más hipócritas. Son los enfermos fanáticos por excelencia. La razón de que exista este escrito. Son la lacra más inmunda que pudiera existir en cualquier organización. La basura de cualquier sociedad. Un “José budista” habla porque si y no le gusta ser interrumpido mientras se deleita con el sonido de su propia voz. Un “José budista” da cátedra a los iniciados, pero ni en 50 años de practica va a aplicar algo de lo que dice. El famoso “haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago.” No sabe bien que hacer con su propia vida, pero es el mejor dando consejos a otro. Esto es fácil para cualquiera, obviamente siempre es más fácil ver en el otro que en uno mismo, aun sin ser un “José budista”. Pero el problema con el “José budista” es que él esconde sus falencias y se muestra como el mejor ante los demás. Un “José budista” sabe mas que nadie, excepto quizás que alguien con mas años de practica. (Siempre hay excusas igualmente para desmerecer esa antigüedad. “Seguramente, no esta practicando correctamente” porque el “José budista” siempre es el que practica mas, mejor y de forma correcta al resto de la gente. Lastima que la practica no funciona a base de premio o castigo al mas chupamedias. El “José budista” es un excelente juez de carácter, aunque es más falso que una moneda de siete centavos. Su ya conocido cliché “tenés que estar bien”, lo hace llevar pintada una estúpida, falsa y payasesca sonrisa. Cuando incluso pareciera que lo defeco un dinosaurio. El “José budista” hace gala de ver paja en el ojo de cualquiera, pero viga en el propio, jamás. Los “José budista” son buenos críticos, pero el autoexamen se lo llevaron a marzo derecho. Los “José budista” están fuertemente institucionalizados, como se vera mas adelante, en otro apartado. Pero curiosamente, son los primeros en huir cuando las papas queman. Como dice una conocida frase: “las ratas son las primeras en abandonar el barco.” Sucedió en Japón, durante la época de la segunda guerra mundial y sucede en América latina en el siglo veintiuno. Los he visto en directo, por una simple cuestión es que ocurre así. Un “José budista” es una persona de poca fe, un fariseo budista en los tiempos modernos. Su fe se queda mas en un fetichismo solapado. Es tal su duda que intentara adosar elementos externos, (léase otras practicas o creencias.) al budismo para así tener algo que rellene los huecos de su fe. El “José budista” acusa al resto de todo lo que es él y se cree lo que nunca llegara a ser. El “José budista” es envidioso, no pueden felicitar a alguien mas y no a él. Aunque lo estén felicitando a un miembro por su experiencia y beneficio al convertirse en padre; el “José budista” no puede ser menos, lo tienen que felicitar. Aunque el “José budista” ni siquiera este casado. Su actitud infantil demuestra que es alguien que no ha madurado como persona o como creyente, es como los niños que necesitan llamar la atención o que no toleran ser menos que los hermanos. Por mas que esto parezca una exageración, es la pura y cruda realidad. Esto ocurre aun en la mente del “José budista”. El “José budista” no conoce la practica no conspicua, en la que era experto Rahula hijo de Siddharta, siempre tiene que hacer bandera y señales de humo sobre sus buenas acciones. Por practica no conspicua se conoce que es la forma de hacer buenas acciones sin que nadie tenga conocimiento de ello. Al no haber un dios que todo lo observa, a quien enrostrarle lo que hicieron de bueno, tienen que hacerlo ante los demás. Ninguna buena acción debe quedar impune. El caso inverso con otras personas también se aplica con el “José budista”. Cuando otro comete un error, el “José budista” es el primero en observarlo y marcarlo. Cruelmente, así como por oposición muestra sus buenas acciones, defenestra y degrada a los demás cuando se equivocan. Esto podría ocurrir muchas veces, ya que un “José budista” jamás se equivoca, siempre es el otro el errado. Lo más grave con los “José budistas” es que son los que más atención reciben de los responsables. Y esto por que? Porque los “José budista” son los más activos, los mas seguidores, los mas hinchas y los más chupamedias. Siempre, siempre, deben ser “los más”. Su egocentrismo de siempre ser mas hace que lleguen a ser considerados buenos miembros por gente de miras estrechas. Pero el ojo avizor del ser inteligente, ve mas allá de lo evidente. El “José budista” es insistente como el que más, pero esta prohibido exigirle algo, aunque nadie sabe que ley lo dice. Los “José budista” gustan de las “frases”, ideas o citas de algún autor equis, sacada de su contexto y puesta en cualquier lado. Mientras más fuera de contexto mejor, mientras más incomprensible mejor todavía. El “José budista” sabe que no debe ser inteligente sino solo parecerlo. Por ello, hablar complicado resulta un buen método, como desde siempre han hecho los neófitos imberbes. El “José budista” intelectualiza la practica, mientras más sabe del budismo, cree ser mejor practicante. Aunque nadie ha dicho que eso amerita la buena fortuna. Si tan solo entendiera a manejarse con conceptos mas avanzados que bien y mal. El “José budista” usa palabras difíciles o nombres en japonés o la jerga budista con maestría; (maestría mal aplicada, en muchos casos) la maestría de un mogolico con una bicicleta.
En resumen, lo peor que puede sucederle al budismo, y en especial a la SGI, es dejar que proliferen los “José budista”. Ellos son la peor enfermedad que puede existir en una organización. Si esto es permitido, si ello siguen rigiendo y proliferando, estamos en problemas. Pero más problemas tendrá la SGI en el futuro. En ello le va su propia existencia.

25-El "tenes que..."


Si hay algo odioso, insoportable y que es meritorio de golpizas a un “José budista”; es el famoso cliché “tenés que...” (agregue lo que guste) Ya que el “tenés que...” puede llevar muchas variaciones distintas. Para no pecar de detallista y menos, aburrir al lector, nos mantendremos en las apreciaciones más generales de esta frase. El mas distinguido es el “tenés que estar bien”. El razonamiento de un “José budista” es el siguiente: “El budismo es la practica suprema, por lo tanto me debe hacer feliz. Si estoy bien, es que estoy practicando. Y no solo estoy practicando, sino que lo estoy haciendo bien. Si estas mal es que no estas practicando o estas practicando mal.” Incluso se ha escuchado por ahí, de gente que acusa a otros de “entender la practica al revés” (como puede ser eso posible?) Como siempre, el “José budista” tira todo en el otro, con su dedito acusador. “Si no estas bien, no estas practicando mucho.”
Errada idea del “José budista”, que la cantidad de daimoku es un medidor de buena fortuna. Es el típico error de una mente reducida a los inferiores parámetros de bien y mal. Para agravar esta cuestión, inculcan en otros que “estar bien” es una obligación. El “tenés que estar bien” se tornaría imperativo. Pensando en alguien que esta mal por un problema cotidiano, al cual considera grave (podría ser el fallecimiento de un ser querido, problemas económicos al extremo, etc.) Parece justa y lógica esa orden de estar bien? Por que vivir la mentira de fingir estar bien cuando en realidad te estas muriendo por dentro? Por que se da esta particularidad tan incongruente? La respuesta esta en el egoísmo de ciertos miembros. Por que egoísmo? Simple, si vos no estas bien, no estas demostrando que esta es la enseñanza suprema. Si vos no demostrás, hace dudar al resto, a los nuevos. Ahí es donde comienzan a inculcarte la culpa por no estar bien. (Aunque de la “culpa budista” nos ocuparemos mas adelante.) Como si el estar bien tanto en el interior como en lo exterior, dependiera de uno y fuera al instante. Como si chasqueando los dedos se consigue estar bien. Ahí hay otro ejemplo de “tenés que...” y del vocabulario sectario. “tenés que demostrar”, “tenés que transformar”, “tenés que cambiar”. Como todo esta en uno, crean la falsa conciencia que todo es responsabilidad de uno, para mas adelante llegar a limites extremos. Lo que en un principio fue responsabilidad meramente se transforma en culpa. Alguien escucho algo más idiota que el razonamiento de “estas obligado a estar bien”? El imperativo de cualquier tipo, refiriéndose a la vida de otro, no solo es estúpido sino también impertinente.
Otros ejemplos en que varia el “tenés que...”, “tenés que decidir”, referencia de vocabulario sectario al ichinen. Este tipo de expresiones solo muestran como los “José budista” gustan de meterse en la vida de los demás, dicen mucho de lo poco que le importa la vida del otro, habla de lo egoístas que son. Esta característica del “José budista” no es privativo de cierta edad o de las mujeres, o de los hombres, o de los grandes responsables. Como veremos en el próximo apartado, el “José budista” es una característica que vive en cada persona, que puede manifestarse en algunos y en otros no. O manifestarse mas en unos que en otros. Pero si es seguro que su influencia manifestada es nociva como elemento en la organización. Cualquier miembro, nuevo o no, sea responsable o no; puede ser el mejor “José budista”. (O el peor, si se precia.)
Por que “tenés que estar bien?” Quién obliga a nadie? Es posible ser tan basura? Esta es una de las razones del porque son lo más aberrantes los “José budistas”. La poca alegría de vivir que demuestras ante la practica, la dogmática de la que hacen gala. A eso podría llamársele “apología del suicidio” Esa metodología tan ilógica y aborrecible solo hace que los nuevos miembros se alejen o ni siquiera se agreguen miembros, y que los más antiguos se aburran ante la idiotez de los neófitos “José budista”. Como fariseos del siglo veintiuno, ellos creen tener la practica precisa y clara y saberlo todo sobre ella.
Los “José budistas” son la peste de la SGI, podemos concluir que si dentro de la organización no toman medidas para controlar y/o erradicar a los “José budista” están cavando su propia fosa.

19.2.05

24-El sindrome de Luis XIV.


El síndrome de Luis XIV. Algo que se entiende como, me hablo todo y no tolero que e corten. Según se cree, lo que sufría mi abuelo, a él debían decirle “te molesta que hable mientras me interrumpís”. Un buen amigo mío, es el creador de esta idea del síndrome de Luis XIV, pensado para los miembros de Gakkai específicamente.
Esta idea no es por el solo hecho que un hablador a mas no poder sea molesto. Un hablador que sufre este síndrome, es claro que no deja hablar a nadie mas. Cualquier persona que recién llegara a una reunión de la SGI y viera a este verborragico personaje, seria el debut y despedida de esta persona nueva si lo piensa en forma lógica. Una persona nueva, que probablemente llega a una reunión con una sobrecarga emocional que tiene un pesado bagaje con el que lidiar, es una persona que esta mal anímicamente y necesita ser escuchada con urgencia. Pero, estamos ante un dilema cuando esta persona nueva confronta a este Luis XIV. Podemos esperar que esta persona nueva no huya despavorida? Quizás si, pero no en todos los casos. Algunos nuevos son tímidos y no se animan a hablar por pecar de ignorantes. Esta en el ingenio del antecesor, identificar a esta persona nueva, si es de hablar o no. Y por que el miembro que habla mucho seria como Luis XIV? Luis XIV fue el rey que acuño la frase “el estado soy yo”, era muy soberbio según decían. Cuando el hablaba, ninguno en la corte podía ni murmurar siquiera. El inventor de este síndrome, uso a este rey tan característico para graficar las actitudes de ciertos miembros de Gakkai. El rey sol, como le decían a Luis XIV, fue un buen rey en su momento. Empero, no debemos olvidar que hay una parte de su vida en que lo llamaban el rey idiota. Al principio y sobre el final de su existencia, no fue el gran monarca que hizo de Francia un país glorioso. De hecho, fue seguramente con este hecho que Alejandro Dumas se inspiro para escribir ”El hombre de la mascara de hierro”. Con cuyo argumento se explica el cambio tan repentino de Luis XIV, de ser “el rey idiota” a ser “el rey sol”. Aun así, nótese que el rey idiota se refiere a un hombre que no dejaba hablar a nadie. Alguien podría jurar que ser un hablador consumado y acaparar la conversación siempre, no es pecar de idiota? Podemos asegurar que en ciertas ocasiones si es así. Seria respecto a lo que refiere la frase de la antigua china “el tonto habla, el sabio medita.” Es bueno dejar que los idiotas hablen? No, por lógica, no es bueno dejar que hable cualquier monigote. Sobre todo porque resulta nocivo, ya que puede crear malentendidos. Además, algo que se ha demostrado por mi propia experiencia, un idiota que tiene rienda suelta para hablar, puede llegar a decir tantas pavadas, como que el buda fue maestro de Jesús, incluso que eran contemporáneos. Estamos de acuerdo en que los historiadores no se ponen de acuerdo sobre la época en que vivió el buda, pero si están seguros que no fue en la misma época de Cristo. Es que un idiota que habla mucho, siempre termina hablando demasiado, o de mas. Esto es una falencia que podría hacerle perder dinero a cualquiera, o quizás unos cuantos dientes. Un idiota que habla y habla, cuando no se lo frena puede llegar incluso a mezclar el budismo con cualquier cosa. (sea creencia, practica o ideología de alguna especie) Es nocivo este personaje, en tanto y en cuanto, ignora olímpicamente a los demás aun cuando estén sufriendo. Le importa poco lo que ocurre a su alrededor, es triste una persona que esta encerrada en sus propias palabras y enamorada del sonido de su propia voz. Una persona enviciada con su propio ego. Es el vicio de hablar por hablar. Antes que hablar demasiado deberían escuchar más. Esto mismo escuché comentar a un miembro ante la actitud general del han al que íbamos. Literalmente dijo: “en ese han hablan demasiado” Con lo cual, quería expresarse lo que justamente estamos explicando aquí. Como por hablar demasiado no escuchan a nadie. Los nuevos, los viejos miembros; los que están mal de animo o lo que están muy bien. Hablar demasiado es una fuerte característica del “José budista”, es aquí donde podríamos igualar este concepto de idiota con el “José budista”. Entre lo cual, creemos, no hay ninguna diferencia. Ellos deberían aprender de lo que directamente tienen enfrente, simplemente mirándose a un espejo. (claro que como se vera mas adelante, un “José budista” jamás se mira al espejo) Mirándose al espejo, descubrirán lo que su propia naturaleza les indica, o lo que han traído a este mundo en su cuerpo por obra y gracia de la madre natura. La naturaleza en toda su sabiduría nos ha dotado de dos orejas y una sola boca. Nótese que esto podría indicarnos que debemos escuchar el doble de lo que hablamos. En resumen, lo que este “Luis XIV” no hace, hablar menos y escuchar más.